Hipertensión arterial: síntomas y causas

Cuando la sangre que circula a través de los vasos sanguíneos ejerce demasiada presión en ellos, hablamos de hipertensión arterial. Para que recibas este diagnóstico, las pruebas realizadas deben ofrecer como datos 140/90 mmHg como mínimo y las causas por las que esto ocurre son diversas. Pero, la gravedad de esta situación radica en que tienes más posibilidades de sufrir un ataque cardíaco, un aneurisma o insuficiencia cardíaca.

Hipertesión arterial: qué es, síntomas y tratamiento

¿Por qué sube la tensión arterial?

 

La pregunta sobre por qué sube la tensión arterial es frecuente, ya que la gran mayoría de las personas desconocen el motivo, lo que dificulta que tomen acciones preventivas para que esto suceda. Tal vez, tú también seas una de ellas, por eso, te dejamos las causas de la hipertensión arterial para que las tengas siempre presentes:

  • Herencia familiar: si en tu familia hay antecedentes de hipertensión arterial, las probabilidades de que tú también la sufras son mayores.
  • Alimentación inadecuada: consumir demasiados alimentos ultraprocesados que, además, te hayan generado obesidad, es un factor de riesgo.
  • Vida sedentaria: cuando haces deporte, ejercitas tu corazón, mantienes un peso saludable y comes mejor. Por lo tanto, ¡muévete más!
  • Exceso de estrés: que puede derivar en ansiedad, lo que provoca que tu tensión aumente y que, con el tiempo, sufras de hipertensión arterial. 
  • Malos hábitos: como fumar tabaco o beber alcohol en exceso. Estos dos elementos, si no se resuelven con tiempo, pueden aumentar la tensión arterial. 

 

¿Entre qué valores se considera presión arterial normal?

 

Al principio mencionamos que la hipertensión se diagnostica cuando la presión sistólica es de 140 y la diastólica de 90. Sin embargo, lo adecuado es que la primera esté por debajo de 120 y, la segunda, que no supere la cifra de 80. En el momento en el que se superan estos números, se recibiría un diagnóstico de presión alta, hasta que llegasen a 140/90 mmHg, en cuyo caso ya estaríamos hablando de hipertensión arterial. 

 

¿Cuáles son las causas de la hipertensión?

 

Además de los motivos que expusimos previamente sobre las causas de la hipertensión arterial, existen otros factores que pueden llevar a padecerla. Estos son:

  • Embarazo: a partir de la semana 20 de embarazo, las mujeres desarrollan una presión arterial alta que debe controlarse. Sin embargo, hay circunstancias en las que los niveles pueden elevarse hasta derivar en una hipertensión, lo que incrementaría el riesgo de parto prematuro.
  • Fármacos: hay medicamentos como las píldoras anticonceptivas que pueden tener como efecto secundario un incremento de la presión arterial. En estos casos, acudir a revisiones periódicas con el médico y mantener un estilo de vida saludable será crucial para prevenir cualquier consecuencia. 
  • Alteraciones tiroides: cuando la tiroides no produce suficiente hormona tiroidea o los niveles son más bajos de los recomendados, entonces, puede haber una predisposición para que se eleve la tensión arterial. El control de la glándula tiroidea es fundamental para evitar que esto suceda.
  • Edad: con el paso de los años, los vasos sanguíneos se debilitan y el riesgo de hipertensión aumenta, quizás, porque hay más sedentarismo. Por lo tanto, es importante seguir haciendo deporte (con caminar 30-60 minutos al día sería suficiente) y alimentarse adecuadamente para prevenir esto.

 

Síntomas de la hipertensión arterial

 

Los síntomas de la hipertensión arterial permiten buscar ayuda médica para poder realizar las pruebas que corroboren este diagnóstico. Pues, cuando aparecen, es que la enfermedad ya está en unos niveles muy altos. Estos síntomas son los siguientes.

Dolor de cabeza intenso

       Náuseas

          Visión borrosa

Sensación de falta de aire

       Pitidos en los oídos

          Confusión 

Sangrados nasales

       Mareos 

          Ansiedad

 

Tratamientos para controlar la tensión arterial alta

 

El tratamiento principal para la hipertensión arterial suele ser farmacológico. De esta manera, se consigue equilibrar, para que no supere los 140/90 mmHg. No obstante, esto debe combinarse con cambios en el estilo de vida. Por ejemplo, limitando el consumo de alcohol e incluso eliminándolo por completo. Lo mismo debe hacerse con el tabaco. 

De la misma manera, cuando se diagnostica tensión arterial alta, hacer deporte es muy importante. Así, podrá empezar a perderse peso (si la obesidad ha sido un factor clave en su desarrollo) y mantenerlo. Esto deberá combinarse con una adecuada higiene del sueño, en el que el descanso sea de calidad, entre 7-9 horas al día. 

Finalmente, seguir una dieta adecuada, donde predominen las frutas y las verduras, y se reduzcan las veces en las que se consumen alimentos ultraprocesados será crucial. Además, deberá reducirse el consumo de sal todo lo que sea posible. Con todo esto, será viable mantener controlada la tensión arterial en unos niveles óptimos.

Si crees que sufres hipertensión arterial, no lo dudes. Contacta con Hospitales Parque para recibir tu diagnóstico cuanto antes. Así podrás empezar un tratamiento adecuado para ti. ¡Pide tu cita ya!

Post relacionados