Qué es la anatomía patológica y citodiagnóstico

Te contamos lo que debes saber sobre anatomía patológica y citogiagnóstico: qué es, qué pruebas se realizan y para qué sirve.

La anatomía patológica y el citodiagnóstico es la rama de la ciencia médica encargada de investigar y encontrar la causa, el origen y la naturaleza de una enfermedad concreta a través de la observación macro y microscópica mediante el examen de tejidos, órganos, líquidos corporales y de autopsias.

De esta manera, la anatomía patológica, como su propio nombre indica, se encarga de estudiar posibles anomalías en la anatomía del paciente, es decir, de analizar los cambios morfológicos que puedan deberse a patologías o enfermedades en las células (citodiagnóstico o citopatología), tejidos (histopatología) y órganos del cuerpo humano a niveles macroscópico, microscópico y tambien molecular, con ayuda de un laboratorio de anatomía patológica y valiéndose de todas las técnicas y pruebas de anatomía patológica existentes en la actualidad y que describiremos a continuación.

Pero antes de nada, ¿qué es anatomía patológica y citodiagnóstico? Y lo más importante, ¿en qué se diferencian y para qué sirve cada uno?

 

Anatomía patológica, citopatología y citodiagnóstico

 

Como hemos visto, el objetivo principal de la anatomía patológica es identificar ciertas anomalías de forma para poder diagnosticar la enfermedad de la que se trata y aplicar los tratamientos más adecuados y efectivos para su paliación.

Pues bien, estas alteraciones morfológicas se detectan a través del análisis de células, o lo que se conoce como citopatología o citodiagnóstico y que son estudiados con el microscopio junto con los hallazgos macro: aquellos visibles sin necesidad de utilizar ningún instrumento técnico para el análisis médico. Así, podemos añadir y definir que la citología es el estudio de las células individuales y la citopatología es el estudio de las células individuales cuando existe una enfermedad, aunque con frecuencia se consideran los dos términos de manera equivalente. La muestra del tejido o líquido del paciente se extiende en un portaobjetos de vidrio y se tiñe (ver las técnicas más abajo). Un patólogo (citopatólogo) estudia al microscopio la extensión para mirar el número de células en la extensión, los tipos de células existentes y cuál es su agrupación, así como los detalles de dichas células (forma, tamaño, núcleo, etc..). Esta información es útil para determinar si existe enfermedad y cuál es el diagnóstico probable.

Y finalmente, será el anatomopatólogo (también conocido como patólogo) quien valore estos hallazgos junto con los datos clínicos del paciente para, en última instancia, determinar y elaborar el diagnóstico concreto para el tratamiento y pronóstico de la enfermedad.

Por lo tanto, podemos decir que las pruebas que se realizan en los centros de anatomía patológica y citología, como es el caso del Centro de Anatomía Patológica y Citodiagnóstico de Tenerife, sirven para estudiar la causa pero también la evolución y las consecuencias (importante valor diagnóstico, pronóstico y de prevención) de numerosas enfermedades mediante el análisis de las células, tejidos y tumores del organismo, que además, es una herramienta fundamental de la medicina forense.

En este sentido, el origen de la anatomía patológica es tan antiguo como la propia medicina ya que basa su estudio en la observación directa del órgano enfermo

Aunque por supuesto, con el tiempo, tanto los tipos de pruebas de anatomía patológica y citodiagnóstico como los métodos y técnicas de detección utilizadas, han ido evolucionando hasta tal punto que hoy día se realizan desde observaciones al microscopio basadas en técnicas histológicas, histoquímicas o inmunohistoquímicas entre otras, hasta las más recientes como son las técnicas moleculares aplicadas especialmente en la patología del cáncer.

 

¿Qué pruebas se realizan en anatomía patológica?

 

Sin duda, uno de los usos más recurrentes de la anatomía patológica es el de ayudar al diagnóstico de enfermedades reconocibles a través de varios tipos de tumores y también para evaluar otras enfermedades como por ejemplo las de tipo renal o hepáticas, las alteraciones autoinmunes y también las infecciones.

De hecho, en la mayoría de los hospitales (y uno de los más reconocidos en esta especialidad es sin duda el Hospital de Tenerife), todos los tejidos extraídos durante una intervención o procedimiento quirúrgico, deben ser estudiados por un patólogo.

Y para ello, éste necesitará tomar una muestra de tejido o del propio órgano; es lo que conocemos como biopsia y también como citología, siendo esta última, muchos menos intrusiva que la primera técnica. 

Pero, si profundizamos un poco más, dentro de los estudios anatomopatológicos y citodiagnósticos se diferencian dos tipos de pruebas: patológicas y diagnósticas.

Anatomía Patológica: pruebas patológicas.

Las pruebas de tipo patológico en anatomía patológica hacen referencia al procesamiento técnico de las mismas y en concreto, al conjunto de procedimientos que permiten obtener las tomas de tejido por diferentes vías como endoscopias o punciones con aguja o mediante cirugía, para que puedan ser examinadas al microscopio.

De esta manera, los tejidos son analizados con el fin de identificar si la anomalía contiene células del tipo maligno o benigno y definir los tratamientos más útiles para combatir la alteración.

Anatomía Patológica: pruebas diagnósticas.

Por su parte, las pruebas diagnósticas en anatomía patológica son estudios anatomopatológicos cuyo objetivo es obtener una muestra de líquido orgánico o también del propio tejido para analizar la posible existencia de una enfermedad concreta, estudiar el caso, y finalmente, ofrecer un diagnóstico para el paciente.

En este caso, las pruebas de análisis se practican mediante diferentes técnicas como pueden ser la citología, inmunohistoquímica, hematopatología o microscopía electrónica y también mediante la biopsia.

 

¿Para qué sirve el citodiagnóstico? 

 

Como ya hemos definido anteriormente, el citodiagnóstico, también conocido como examen citológico o simplemente citología, consiste en ofrecer un diagnóstico basado en el análisis y el estudio de las células y componentes extracelulares de órganos, tejidos o líquidos obtenidos bien de manera espontánea o bien mediantes procedimientos de tipo quirúrgico, pero siempre menos invasivos que la biopsia.

¿Pero para qué sirve el citodiagnóstico?

  • Colaboración en la elaboración del diagnóstico final.
  • Poder diagnosticar lesiones benignas como tumores benignos, hiperplasia o ciertas infecciones virales o por hongos.
  • Detección de pacientes hábiles para estudios concretos de un cáncer específico.
  • Para realizar exámenes analíticos de sangre y de médula ósea.

¿Y qué métodos o técnicas se utilizan en el citodiagnóstico?

  • Citología exfoliativa: el material o la toma de la muestra, bien sea de manera espontánea o inducida, se hace sobre una superficie amplia del tejido y sin visión directa de una zona sospechosa concreta.
  • Citología por aspiración con aguja fina: la aguja empleada es más fina que las de las biopsias desprendiendo y absorbiendo el líquido que contiene los grupos celulares que se desean analizar y estudiar.

 

¿Qué hace la Anatomía Patológica en el sistema sanitario?

 

Dentro del sistema sanitario, podemos definir a la anatomía patológica como una especialidad médica (requiere de una Licenciatura previa en Medicina) cuya duración es de 4 años. 

En este sentido, como especialidad, aunque es de las menos conocidas, tiene una importancia crucial para prácticamente todas las especialidades médicas ya que todas ellas necesitan anatomopatólogo o patólogos para establecer tanto el pronóstico como el tratamiento de sus pacientes.

De esta manera, sus funciones dentro del sistema de salud público y privado resultan una labor clave que se desarrolla en los laboratorios de anatomía patológica de estos propios centros médicos o de otros con los que colaboran.

Así, además de llevar a cabo la toma de muestras orgánicas (necropsias, biopsias y citologías) para su estudio y posterior diagnóstico de posibles enfermedades, también trabajan codo con codo con el resto de especialistas de nuestro sistema sanitario actuando como soporte médico a la hora de elaborar el diagnóstico final.

Como ves, sin duda, una especialidad apasionante llena de posibilidades de presente y futuro a medida que la ciencia y la tecnología sigan avanzando; y sobre todo, un verdadero reto y toda una motivación personal por su vinculación directa con el estudio y la lucha contra el cáncer y otras patologías de las que poco a poco, cada vez sabemos más y a las que cada vez nos enfrentamos con más armas, gracias entre otros, a nuestros anatomopatólogo o patólogos.