Infecciones urinarias y embarazo

Conoce los síntomas, posibles causas y consejos para curar una infección de orina durante la gestación, así como si hay existencia de riesgos para el feto.

El embarazo es un proceso fisiológico en el que se desarrolla un feto dentro del cuerpo de una mujer hasta el momento del parto, en el que se da la vida a un bebé. Además de tener que mantener una alimentación y estilo de vida saludable para el buen crecimiento del niño o niña, un embarazo puede presentar algunas afecciones en la mujer

Una de las enfermedades más comunes durante la gestación es la infección de orina. Esta enfermedad se presenta en mayor medida entre las mujeres que en los hombres y, con frecuencia, aparece durante el embarazo, con ciertas peculiaridades, riesgos y un especial cuidado para curarla.

En este artículo se exponen las características y posibles causas detalladas de una infección de orina durante la gestación, así como el tratamiento que se puede seguir para curarla y los riesgos que se presentan para el feto. No obstante, lo más recomendable cuando aparecen los primeros síntomas es acudir a un especialista como el que podemos encontrar en nuestro hospital en Mallorca.

Si buscamos un médico que pueda tratar una infección urinaria durante el embarazo, nuestro hospital en Porto Cristo se presenta como la opción ideal gracias a su gran oferta de especialistas urólogos en Mallorca. Este tipo de especialistas tratan en profundidad problemas como las infecciones de orina, cistitis, etc., ofreciendo las mejores soluciones para evitar cualquier riesgo, sobre todo en el caso de las embarazadas.

Infecciones urinarias y embarazo

Las infecciones urinarias durante el embarazo representan una de las mayores preocupaciones para las mujeres que afrontan este proceso fisiológico, el embarazo, en su cuerpo. Por ello, es muy importante conocer a fondo los detalles de este tipo de afección y cómo poder afrontarla durante la gestación. 

En este sentido, se tiene que subrayar que no tratar a tiempo una infección de orina en un embarazo puede traer consecuencias graves durante el mismo. No se puede pasar por alto este tipo de problema y hay que acudir cuanto antes a un médico especialista. Toda precaución es poca teniendo en cuenta que hay un feto y una vida gestándose dentro del cuerpo de la mujer. 

La mujer no sólo es más propensa que el hombre a tener este tipo de enfermedad sino que durante el embarazo se duplican las posibilidad de que se padezca. Hay que aclarar que se pueden encontrar diferentes modalidades de infección de orina, con afecciones que van desde las vías urinarias hasta los riñones o la uretra. A continuación, te exponemos los dos principales tipos:

  • Cistitis: se refiere a la aparición de alguna bacteria o bacterias en la vejiga. 
  • Pielonefritis: es la infección que ataca a los riñones, presentando mucha más gravedad que la cistitis. 

También se podría distinguir otro tipo de problema urinario llamado bacteriuria asintomática, en la que la mujer no tiene ningún síntoma o dolor. De este modo, esta afección es difícil de detectar y puede llegar hasta los riñones, presentando complicaciones posteriores en el embarazo. 

 

Síntomas de una infección urinaria durante el embarazo

Los síntomas de una afección relacionada con la aparición de bacterias en el sistema urinario de una embarazada dependen de cada mujer. Como en cualquier enfermedad, cada cuerpo y persona es un mundo totalmente diferente, presentando características y factores distintos. 

Sin embargo, podemos encontrar algunas señales que pueden indicar una infección en la orina durante la gestación, dividiendo los síntomas entre los que se darían ante una cistitis o infección en la orina y los que aparecen cuando el problema infeccioso se encuentra en los riñones: 

Síntomas cuando es una cistitis o infección de vejiga:

  • Molestias, malestar y dolor durante la micción. 
  • Aflicciones o ardores al mantener relaciones sexuales. 
  • Dolores en la zona de la pelvis o en el vientre, focalizado en la parte inferior del mismo. 
  • Sensación continua de ganas de ir al baño a orinar
  • Mal olor y color oscuro de la orina. 

Síntomas ante una infección en los riñones:

  • Procesos febriles graves, en los que se pueden dar temblores u otras sensaciones relacionadas con la fiebre alta
  • Dolores en la zona más baja de la espalda o en el costado
  • Vómitos y gran sensación de náuseas
  • Algunos síntomas citados en la cistitis o infección de orina como la apariencia y olor de la orina, entre otros. 

Ante cualquiera de estos síntomas es muy importante acudir de manera urgente a un médico. Como ya se ha citado al inicio de este artículo, Hospitales Parque pone a tu disposición una gran oferta de urólogos y amplio cuadro médico para tratar de manera personalizada y en profundidad problemas como la infección de orina en las mujeres embarazadas.

 

Posibles causas de una infección de orina cuando estás embarazada

Las infecciones en el sistema urinario de una embarazada suelen tener su origen en la estasis urinaria que se produce durante los cambios fisiológicos que experimenta el cuerpo durante este periodo gestacional. 

Más detalladamente, durante la gestación sube el nivel de la hormona progesterona. Esto provoca que se relaje la musculatura y tubos del sistema urinario, con una micción más lenta y frecuente. Al ser más difícil expulsar la orina, puede que se produzca un reflujo, que se refiere a la acción en la que la orina retorna a los riñones. Todo esto puede dejar un escenario propicio para el surgimiento de bacterias en esta zona del cuerpo. 

Además, hay varios factores que pueden fomentar la aparición de este tipo de patología durante el embarazo: 

  • La embarazada ha sufrido infecciones de orina durante su vida anterior
  • Haber padecido problemas de piedras en el riñón antes de la gestación. 
  • No ser madre primeriza, es decir, haber tenido más hijos. 
  • La mujer tiene diabetes tipo 2, que fomenta este tipo de enfermedades. 
  • Sufrir disfunciones uroginecológicas tales como pérdidas de orina, etc. 
  • Tener problemas en la micción. 

Por otro lado, toman gran protagonismo los citados cambios fisiológicos, es decir, alteraciones en los órganos o tejidos del propio cuerpo durante la gestación. Este tipo de variación del organismo de la mujer puede provocar el surgimiento de la bacteria escherichia coli, muy común como foco de infección urinaria durante el embarazo. 

Aunque también hay otros microorganismos que pueden generar el propio cuerpo durante este estado de la mujer, lo cierto es que esta última bacteria nombrada en el párrafo anterior representa la principal causa de infección en el sistema de la orina en una embarazada, ocupando un 85% de los casos. 

También quedaría la bacteriuria asintomática que hemos comentado con anterioridad. Esta afección, en la que la embarazada es asintomática, suele estar relacionada con la aparición de una posterior cistitis sintomática o una infección en el riñón en su concepción más grave. 

 

Qué puedes tomar si tienes una infección urinaria y estás embarazada

El tratamiento más frecuente para atajar y buscar una solución en las infecciones urinarias en embarazadas es el antibiótico en forma oral. Pero este sólo puede ser recetado por un médico especialista, no pudiendo una mujer ingerir este tipo de medicamentos durante la gestación. Sobra decir que la automedicación es muy peligrosa y puede conllevar ciertos peligros de los que no somos conscientes. 

Los antibióticos orales son la opción más usada por los médicos en este tipo de afecciones, en las que incluso podría necesitar un ingreso de la paciente en caso de que la infección se haya trasladado a los riñones. Esto se debe a que la mujer embarazada y el feto necesita estar bajo vigilancia por si se da alguna complicación durante la gestación. 

El diagnóstico y tratamiento se determinará siempre tras un examen clínico, siendo más habitual un análisis de orina y urocultivo en la consulta del médico. A través de ambas pruebas podrá verse de manera eficaz la existencia o no de bacterias e infección en la vejiga o riñones.

Aparte del tratamiento mediante antibiótico, que incluso se puede alargar hasta el momento del parto, se deben llevar a cabo ciertos hábitos alimenticios que ayudan al cuerpo cuando este se ve atacado por una infección de orina. Un ejemplo de ello sería la ingesta de mucha agua o líquidos. También se deberán tomar medidas de higiene más exhaustivas tras expulsar la orina.

 

Consejos para curar la infección de orina de forma natural

Profundizamos un poco más en los alimentos o comidas que pueden ayudarte a combatir una infección renal si no queremos recurrir al antibiótico como remedio para este mal. Cabe reseñar que esto dependerá de la gravedad de nuestro caso, aunque los hábitos que se presentan a continuación siempre nos van a ayudar contra cualquier bacteria en la vejiga o en los riñones, tomemos o no antibióticos. 

  • Agua: tal y como hemos comentado, el agua es un gran aliado para expulsar toxinas. Beber mucho líquido nos ayuda a miccionar y eso es imprescindible para eliminar cualquier infección en nuestro cuerpo. 
  • Vitamina C: se ha demostrado científicamente en las grandes propiedades de la vitamina C ante las infecciones de orina. Por ello, es muy recomendable comer alimentos como pimientos rojos, naranjas o kiwis. 
  • Probióticos: son unos microorganismos naturales que pueden equilibrar la aparición de bacterias en el cuerpo, presentando grandes ventajas en los intestinos y tránsito digestivo. 
  • Suplementos naturales: también se pueden tomar productos como las hojas de baya de espino, extracto de arándanos o de ajo. Todos ellos pueden ayudar a curar la infección. 

Sin embargo, desde Hospitales Parque recomendamos ante todo acudir a un especialista siempre antes de recurrir a cualquier tipo de tratamiento (natural o no) y seguir siempre sus indicaciones

 

Cómo podemos prevenir la infección de orina en un embarazo

También hay que destacar que hay algunos hábitos que pueden ayudar a prevenir la aparición de bacterias en el sistema urinario de una embarazada. Cumplir con los siguientes puntos no nos va a proporcionar una protección 100% segura ante las infecciones, aunque sí que ayudarán a evitarlas en gran medida durante la gestación. 

  • El agua: recurrimos de nuevo al gran consejo de beber mucha agua, que puede ser crucial durante un embarazo. Es muy recomendable beber líquidos. Pero, si hay que elegir uno ese sería el agua, que ayuda a limpiar el cuerpo y a eliminar cualquier bacteria por la orina. 
  • Ir al baño siempre que se sientan ganas: aguantarse las ganas de ir al baño puede ser muy perjudicial. Hay que vaciar la vejiga siempre que esta nos lo pida para evitar problemas en el tracto urinario. 
  • Ser más cuidadosa con la higiene: limpiar de manera exhaustiva la zona y que esta no quede con humedad es muy importante. No hace falta ningún gel específico. De hecho incluso los urólogos desaconsejan el uso de productos fuertes. Con agua y jabón neutro es suficiente. Esto debe hacerse tanto después de cada micción como tras mantener relaciones sexuales. 
  • Tomar alimentos como el arándano rojo, un producto que se ha demostrado que cuenta con una gran capacidad diurética del organismo, siendo esto muy beneficioso para evitar infecciones de orina, sobre todo en embarazadas. 

¿Existen riesgos para el feto por una infección urinaria?

La infección de orina en mujeres embarazadas puede presentar grandes complicaciones en el embarazo o parto. Por ello, en muchas ocasiones y cuando el problema infeccioso está muy avanzado en el sistema renal, la mujer es ingresada y puesta en observación. Toda precaución es poca para que la salud de ella y del feto sea la más adecuada de cara a un esfuerzo tan profundo como el parto. 

Siguiendo esta línea, se tiene que poner en manifiesto el gran riesgo que puede suponer una infección renal durante el embarazo. Según las estadísticas, esta enfermedad está directamente relacionada con problemas durante el mismo, aumentando la posibilidad de tener un parto prematuro o complicaciones varias en el útero. En el caso más extremo quedaría la muerte del feto o que el bebé tenga que ser ingresado nada más nacer con afecciones como la anemia.

Como se puede ver, las infecciones en el sistema urinario pueden resultar muy perjudiciales durante un embarazo si no se busca una solución a tiempo y dejamos pasar el tiempo sin atajar el problema. Por ello, insistimos en que lo mejor es tener una regularidad en los controles médicos y que al mínimo síntoma acudamos a la consulta del urólogo.