Balón gástrico: beneficios y contraindicaciones

Infórmate sobre el uso de un balón gástrico. Te contamos todo lo que necesitas saber sobre este tratamiento, colocación, beneficios y contraindicaciones.

balon gastrico

El balón gástrico es uno de los tratamientos más conocidos para combatir la obesidad. Este tratamiento, que consiste en introducir una especie de globo de silicona médica en el interior del estómago, ofrece muy buenos resultados a día de hoy. 

Te contamos a continuación todos los detalles sobre el balón gástrico, su forma de actuar y posibles consecuencias. Si necesitas más información, en nuestro hospital en Tenerife estaremos encantados de atender cualquier duda o pregunta que pueda surgir con este tratamiento digestivo. 

 

Por qué utilizar un balón gástrico

 

La colocación del balón gástrico hace que la sensación de hambre sea menor y que, por lo tanto, también aumente la sensación de saciedad. Como consecuencia a una ingesta de comida menor, un alto porcentaje de las veces se produce una disminución del peso del paciente en poco tiempo. Así, acompañado de un programa multidisciplinar entre psicólogos, nutricionistas, digestivos y médicos, el paciente puede modificar sus hábitos alimenticios y conseguir así no sólo una disminución de su peso sino también una mejora en la calidad de vida. 

La colocación de balón gástrico se suele realizar mediante vía endoscópica. Por ello, antes de realizar dicha acción es fundamental examinar exhaustivamente el estómago por vía endoscópica para asegurarnos de que no haya ninguna alteración que impida o contraindique su colocación. En cuanto a su funcionamiento, el balón gástrico produce una disminución de la capacidad estomacal, ayudando así al paciente a ingerir cantidades menores de comida y a modificar sus costumbres alimenticias. Para conseguir este efecto, el balón gástrico es rellenado con una solución salina, lo que provoca la limitación del tamaño del estómago. 

Nuestro servicio médico digestivo cuenta con innovadores dispositivos con los que ayudar a los pacientes a perder peso de manera eficaz y segura. Normalmente, puede realizarse mediante endoscopia o por ingestión directa, es decir, ingiriendo el balón gástrico a través de una cápsula. Una vez en el estómago, el tamaño del balón comienza a aumentar mediante una solución que le hace adquirir un volumen de hasta 550-600cc.

 

¿Cómo se coloca el balón gástrico?

 

Lo primero que se hace, antes de colocar el balón gástrico, es asegurar que el paciente no presenta ninguna enfermedad o alteración que pueda afectar el proceso de intervención. Por ello, el personal médico verifica en primer lugar que no exista ninguna anomalía en el estómago. 

Realizado este paso, la persona es sedada y se procede a la implantación del balón gástrico en el estómago por medio de una endoscopia (en caso de tratarse de un balón ingerible sería mediante la ingesta de la cápsula en cuestión). 

Una vez los médicos comprueban que el balón se encuentra en el estómago, se rellena con solución salina y se cierra la válvula para que su tamaño pueda comenzar a crecer. Normalmente, aunque el tamaño dependerá del peso y altura del paciente, el balón gástrico suele ocupar alrededor de un 40% del volumen total del estómago. 

La implantación del balón gástrico es una intervención quirúrgica mínimamente invasiva, ya que en escasos 20 minutos estará finalizada y sin necesidad de hospitalización. 

Balón gástrico ingerible

El balón gástrico puede ser implantado, como hemos visto, por endoscopia o por ingesta directa. Los avances médicos han hecho posible un innovador balón gástrico diseñado para ser ingerido directamente por el paciente. Así, mediante una pequeña cápsula, el paciente traga el elemento y una vez en el estómago comienza a adquirir tamaño y volumen por una solución creada para eso. 

Mientras que el balón gástrico tradicional es introducido en el estómago por endoscopia, el balón ingerible es implantado directamente mediante la ingesta de dicha cápsula que lo contiene

El balón gástrico ingerible, al igual que el otro, produce una disminución de apetito y sensación de hambre al ocupar el estómago de forma parcial. El balón ingerible puede permanecer en el estómago alrededor de cuatro meses. Finalizado este tiempo, el balón se deshace paulatinamente, se desintegra y se elimina sin riesgos por lo que no requiere endoscopia para su extracción.

 

Personas para las que está indicado

 

El balón gástrico no es un tratamiento médico disponible para todas las personas. Está especialmente indicado para aquellas personas con obesidad o sobrepeso que quieren perder más de 12 kilos. Por ello, la pérdida de peso en estas personas es necesario realizarla mediante control médico, con hábitos de vida saludables y llevando una alimentación rica y sana. 

El balón gástrico también está recomendado para personas con enfermedades metabólicas, cardíacas, respiratorias o digestivas. En el caso de las personas que no bajan de peso con las dietas convencionales, deben consultar con su médico digestivo para poder conocer si es posible o no su colocación. 

Por lo tanto, generalizando, el balón gástrico está indicado en pacientes con una IMC de entre 27-36 Kg/m2, y con una pérdida de peso media de 12 kilos. Nuestro personal médico digestivo en Tenerife ofrece también un servicio posterior a la operación con el que ofrecer a los pacientes seguimiento y asesoramiento. 

 

Tiempo de efectividad

 

En cuanto a su duración, suele ser de seis a doce meses. Transcurrido ese tiempo, se retira el balón gástrico casi de la misma forma que para su implementación. El tratamiento con balón intragástrico dura 6 o 12 meses. Después de este tiempo, se procede a la retirada del balón casi con la misma intervención: se pincha el balón gástrico y se saca del estómago mediante una endoscopia. 

 

Contraindicaciones del balón gástrico

 

Aunque los riesgos que el balón gástrico puede presentar son mínimos, es necesario una supervisión facultativa en el momento de la colocación. Además, aunque la intervención se haya realizado de forma satisfactoria, el paciente puede llegar a experimentar contracciones en el estómago, náuseas, retortijones o vómitos durante las primeras 24 horas debido a que el estómago reacciona al balón gástrico. 

Otros efectos secundarios menos frecuentes pueden ser la deshidratación, la infección de orina o el estreñimiento.

Hay que tener en cuenta que, aunque todos estos síntomas sean totalmente transitorios, deben ser controlados por un médico especialista. Para ello, normalmente se recomienda medicación oral (en muy pocas ocasiones medicación intramuscular) y seguir las pautas que el equipo médico determine. 

En casos graves, que suceden con muy poca frecuencia, el ingreso hospitalario puede ser necesario.