Tipos de tratamientos de rejuvenecimiento facial

Conoce las diferentes técnicas (con y sin cirugía) con las que conseguir rejuvenecer la piel del rostro.

Conoce las diferentes técnicas (con y sin cirugía) con las que conseguir rejuvenecer la piel del rostro.

La exposición solar, la contaminación o el estrés pueden afectar al estado de nuestro cutis facial. Con el paso del tiempo algunos signos de la edad como surcos, pliegues o marcas de expresión pueden aparecer en el rostro, haciendo que la piel pierda elasticidad, definición e iluminación. 

Hoy en día existen diferentes métodos y tratamientos adaptados a las necesidades de cada persona y con los que conseguir un rejuvenecimiento facial óptimo. 

 

¿Qué es el rejuvenecimiento facial?

 

El rejuvenecimiento facial es un término que hace referencia al conjunto de técnicas para corregir, disimular o eliminar los signos de la edad que con el tiempo pueden aparecer en la piel. 

En caso de querer rejuvenecer tu rostro, en nuestra clínica de medicina estética en Tenerife encontrarás una atención personalizada y los mejores tratamientos con los que conseguir devolver a tu piel la luz, elasticidad y textura que deseas. 

 

Rejuvenecimiento facial con cirugía

 

El rejuvenecimiento facial es posible mediante diferentes técnicas de cirugía estética. Estos procedimientos consiguen aportar a la piel un aspecto más terso y luminoso mediante la reducción de pliegues y arrugas.

Algunas de las técnicas más conocidas y disponibles en nuestro hospital en Tenerife son:

Lifting facial

El lifting facial es una cirugía con la que conseguir reducir o eliminar el exceso de piel del rostro o cuello. Gracias al lifting la piel se tensa y, por consiguiente, los signos de flacidez y envejecimientos se desvanecen. 

El lifting facial es un tratamiento indicado para aquellas personas que buscan unos resultados efectivos y duraderos con los que devolverle vitalidad al rostro. Esta técnica de cirugía está indicada para personas de más de 45 años aunque siempre es fundamental contar con la opinión de un médico experto previamente. 

Es necesario realizar un estudio personalizado antes de la intervención para poder valorar la forma y características de la cirugía a llevar a cabo. Una vez anestesiada la zona local, el especialista realiza una pequeña incisión en la línea del cuero cabelludo desde donde llevará a cabo el lifting facial. 

Hilos tensores

Los hilos tensores es otra de las técnicas más populares para recuperar una piel tersa y joven. Esta pequeña cirugía de tensado consiste en la implantación de varios hilos finos en forma de red y de manera subcutánea. La red que conforman actúa como soporte de los tejidos, proporcionan estructura al rostro y un efecto reafirmante al momento. De hecho, los hilos tensores pueden ser usados para eliminar la flacidez, disimular arrugas, levantar ceja e incluso para definir el contorno facial. 

La cirugía con hilos tensores se realiza mediante pequeñas incisiones a través de las cuales se implantan los hilos y por donde posteriormente el especialista los va desplazando y colocando en el tejido de la zona deseada.

Blefaroplastia

En cuanto a corrección de párpados se refiere, la blefaroplastia es una de las cirugías más demandadas. Está especialmente diseñada para corregir el exceso de piel en los párpados, tratar las bolsas en la zona inferior de los ojos y la caída natural que se genera alrededor de ellos.

Es un procedimiento sencillo que se realiza mediante anestesia y con una duración aproximada de una a dos horas. Con la blefaroplastia se consiguen resultados satisfactorios de manera casi instantánea. Para ello, se realizan pequeñas incisiones en los pliegues de la piel para eliminar el exceso de tejido o grasa de manera natural y sin marcas visibles en el paciente.

 

Rejuvenecimiento facial sin cirugía

 

Conseguir rejuvenecer la piel sin cirugía también es posible. Hoy en día existen un gran número de técnicas y herramientas con las que obtener un efecto lifting sin necesidad de pasar por quirófano. La mayoría de ellas son mínimamente invasivas y aportan resultados visibles de manera casi inmediata. Además, no requieren de cirugía pero tampoco de anestesia. 

Ácido hialurónico inyectable

Los tratamientos con ácido hialurónico son cada vez más demandados por sus buenos y naturales resultados. El ácido hialurónico es muy eficaz contra la flacidez cutánea, perfilando el contorno y reduciendo arrugas, surcos y pliegues. Además, también está indicado para aportar volumen en algunas zonas faciales como los labios. 

Este compuesto en textura gel se aplica mediante finas inyecciones en la piel. Una vez el ácido hialurónico está en la piel, actúa como una malla en los tejidos que alisa la piel y aumenta la absorción de agua. De esta forma, gracias a tratamientos con ácido hialurónico se puede regenerar así el ácido hialurónico natural que la piel va perdiendo con el paso del tiempo. 

Por ello, este tratamiento también se puede aplicar en diferentes zonas faciales que necesiten hidratación o volumen. 

Ultrasonido facial

El ultrasonido facial es una técnica con la que se aplica calor generado en el tejido profundo de la piel. El calor, al provocar una contracción cutánea instantánea, tensa la piel de forma natural y estimula la producción de colágeno. 

Su principal ventaja es que, a diferencia de otros tratamientos, penetra directamente en las capas profundas de la piel, consiguiendo rejuvenecerla desde el interior. 

Su uso está altamente indicado en la zona periocular y en la zona de debajo de la barbilla, ofreciendo unos resultados naturales y una piel mucho más tensa y sin agresiones extremas.

Radiofrecuencia facial

Actualmente la radiofrecuencia es uno de los tratamientos de rejuvenecimiento facial sin cirugía más avanzados. Mediante la aplicación de energía en forma de calor en los tejidos profundos de la piel, se consigue estimular la producción de colágeno y, por consiguiente, la regeneración de la piel. Gracias a la radiofrecuencia facial los signos del envejecimiento disminuyen y se devuelve al rostro un aspecto mucho más joven y saludable.

La radiofrecuencia facial es conocida comúnmente como “el lifting sin cirugía” ya que no requiere de anestesia y es mínimamente invasiva. Aunque su uso está especialmente indicado en cara, cuello, glúteos y abdomen, puede realizarse en casi cualquier parte del cuerpo siempre y cuando sea bajo control y supervisión médica.

Tras la aplicación de la radiofrecuencia facial, el paciente puede recuperar su actividad diaria con normalidad ya que no produce dolor ni inflamación, tan sólo un leve enrojecimiento. La duración del tratamiento es aproximadamente de una hora a una hora y media. 

IPL

La luz intensa pulsada o IPL es otra técnica no invasiva con la que conseguir rejuvenecer la piel. Este tratamiento facial se basa en la aplicación de luz en determinadas zonas de la piel con el objetivo de mejorar su textura, tonalidad y eliminar manchas, rojeces e incluso poros dilatados. 

Las características de la IPL hacen que sea un tratamiento muy recomendable para la zona facial ya que es un tratamiento no invasivo y con buenos resultados ante imperfecciones cutáneas. Sin embargo, también se puede aplicar en el cuello, escote, manos, e incluso piernas o brazos.

Además, es una técnica que puede ser combinada con otros tratamientos con los que mejorar aún más el aspecto del cutis.

 

Cómo prepararse para un tratamiento de rejuvenecimiento facial

 

En caso de que estés interesado en realizarte algún tratamiento de rejuvenecimiento facial, es sumamente importante que contactes con un médico especialista que te asesore y guíe durante el proceso. Antes de decidir que tratamiento es el que te gustaría realizarte, es necesario que un médico analice tu piel, tus características y objetivos para poder indicar en verdad cual es el tratamiento con el que obtendrás mejores resultados. 


Además, tras una primera consulta informativa, el médico especialista será quien te informe cómo preparar tu piel para un tratamiento de rejuvenecimiento facial y qué cuidados deben tener antes y después de la intervención.

Información general / Atención al Paciente